¡Moverse, jugar y aprender!
Una clase de Psicomotricidad llena de desafíos y sonrisas
Con mucha energía nuestros niños y niñas participaron en una entretenida clase, donde el juego fue el principal protagonista del aprendizaje.
A través de diversos circuitos y estaciones de movimiento, los estudiantes desarrollaron habilidades motrices fundamentales como el equilibrio, la coordinación, el control corporal, la orientación espacial y la motricidad gruesa. Cada desafío fue una oportunidad para fortalecer la confianza en sí mismos, respetar turnos, colaborar con sus compañeros y disfrutar del movimiento de manera segura.
Durante la jornada realizaron actividades de desplazamiento, equilibrio sobre colchonetas, transporte y clasificación de materiales, juegos de reacción utilizando conos y discos, dinámicas de coordinación óculo-manual con pelotas y ejercicios de relajación y conciencia corporal para finalizar la experiencia.
Estas instancias permiten que nuestros niños y niñas aprendan de forma significativa, fortaleciendo no solo sus capacidades físicas, sino también habilidades sociales y emocionales como la perseverancia, la autonomía, el trabajo en equipo y la resolución de desafíos.
Una vez más, comprobamos que cuando el cuerpo se mueve, también se fortalece la confianza, la creatividad y el deseo de aprender.









